Convocan en Bolivia a nuevas elecciones

El presidente Evo Morales llama a otra vez a las urnas


Créditos: @el_pais / Twitter

En una nueva etapa de la crisis política boliviana, el presidente Evo Morales convocó hace unos minutos a la celebración de nuevas elecciones con un Tribunal Supremo Electoral renovado, poco después de que una auditoria de la OEA encontrara que el proceso electoral del pasado 20 de octubre no siguió los procedimientos adecuados y hubo “contundentes” irregularidades, por lo que procede su anulación. Evo ha señalado que en las próximas horas la Asamblea Legislativa deberá decidir los criterios para elegir a los nuevos árbitros electorales y llamó a la pacificación del país tras el recrudecimiento de las protestas.

Carlos Mesa, principal contrincante de Morales el pasado 20 de octubre, ha dicho tras saberse la decisión del gobierno de su país que el presidente, quien lleva casi 14 años en el cargo, no debería ser candidato en las próximas elecciones, además de que pidió la dimisión del mandatario:

El presidente también dejó en claro que tras el anuncio de convocatoria a nuevos comicios, no renunciará al cargo, pues tiene un mandato hasta el 22 de enero de 2020, y que plantear que se vaya es dar un golpe de Estado, aunque eludió confirmar que no participará en las nuevas elecciones.

“No hay que hablar de candidatos ni de sucesión constitucional. No sigamos convulsionando. Quieren perjudicar a Bolivia. Hagamos un diálogo, veamos allí cuándo y cómo haremos las elecciones. No confrontemos”, manifestó.

Mientras tanto, la oposición ha dado muestras de que no dará por concluida la movilización hasta que Evo se vaya, según recalcó Carlos Mesa, señalando que el actual gobierno “no está en la capacidad de presidir” las nuevas elecciones y que Morales y el vicepresidente Álvaro García Linera no deben presentarse a una nueva reelección, porque esto está prohibido por la Constitución, prohibición que cambió “ilegítimamente” el Tribunal Constitucional.

Este anuncio tiene lugar en un momento de extrema tensión política en el país. Todas las ciudades están semiparalizadas. Hace dos días que la Policía se replegó de las calles en busca, primero, de reivindicaciones laborales y, luego, sumándose a la enorme protesta en contra del resultado electoral y por la renuncia del presidente Morales.

La decisión presidencial ocurre después de que una decena de funcionarios, diplomáticos y alcaldes y gobernadores oficialistas renunciaran a sus cargos, en tanto que el resto del gobierno guarda silencio. Estas renuncias se dan en un contexto de hostigamiento a los dirigentes del oficialismo y sus domicilios en las distintas ciudades del país.